Desde las más amplias corporaciones hasta la población común se ven en algún momento en la necesidad de comprar programas informáticos. Al ser éste un producto que no podemos ver, tocar o examinar, debemos ser muy cuidadosos en cuanto a dónde los adquirimos, ya que una vez instalados podrían causar inconvenientes.

La decisión más sabia es usar siempre medios absolutamente seguros, pues existen tantas amenazas al descargar o instalar software de dudosa procedencia que realmente no vale la pena tomar el riesgo. La posibilidad más preocupante y con la cual se debería tener mayor precaución es la de permitir la entrada de virus o prograantivirusmas maliciosos en el computador, algo que aunque puede ser en gran parte evitado con un buen antivirus, siempre es una amenaza. Es necesario tener especial cuidado cuando se utiliza el sistema operativo más común, que es Windows.

Además, desinstalar un programa informático que resultó no ser lo que esperábamos puede ser una tarea engorrosa. Es cierto que existen alternativas gratuitas, pero no se pueden negar las inmensas bondades de comprar software de calidad: pruebas sin costo adicional para verificar de antemano el funcionamiento del producto, posibilidades más amplias o incluso ilimitadas dentro de la plataforma, mejor atención y soporte, e infinidad de beneficios adicionales. Estas son algunas de las mejores opciones para conseguirlos de forma segura:

  • El sitio Web oficial de la compañía desarrolladora del software.
  • Sitios confiables de comercio electrónico como Amazon o Mercadolibre, donde el vendedor tenga una excelente reputación y/o sea un distribuidor certificado.
  • Tiendas oficiales online, como Google Play o la App Store de Apple. Asegúrate de que es, en efecto, el software que buscas, no una imitación, y recuerda revisar las opiniones de quienes ya han probado el programa.

Generalmente, cuando el sitio Web es confiable, su dirección URL es limpia (ejemplo: www.microsoft.com), tiene un diseño de alta calidad y muestra avales de compañías reconocidas en el proceso de compra. Nunca introduzcas tus datos ante cualquier duda y siempre opta por las marcas de renombre a menos que tengas real certeza de que el producto ofrecido es realmente seguro.